Cuatro generaciones de artesanos en el Levante de Mallorca
Los “De Son Poca Palla”. Esos somos nosotros, una familia mallorquina profundamente orgullosa de sus orígenes. Cuatro generaciones de artesanos y comerciantes que, sin abandonar Capdepera –nuestro pueblo natal–, hemos logrado transformar un pequeño comercio en un negocio familiar con más de 90 años de historia. ¿Nuestra razón de ser? Convertir las piezas tradicionales de palmito en un símbolo de Mallorca. Desde 1935, hacemos isla.
Los fundadores de Son Poca Palla
Todo comenzó en 1935 con Antonia Melis y Gabriel Flaquer, nuestros bisabuelos. Ellos sentaron las raíces que, a base de perseverancia, darían lugar al árbol familiar de Son Poca Palla. La primera generación convirtió la técnica ancestral de fer llata en una forma de vida, trabajando mano a mano con las artesanas del trenzado del palmito del pueblo.
La segunda generación
Sus hijos, Miguel y Gabriel Flaquer Melis, junto a sus respectivas esposas, María Terrassa y Antonia Bauzá, consolidaron el negocio familiar con valentía y esfuerzo; apostando por el crecimiento de su comunidad y por las piezas creadas con cariño. Porque lo que vendían era mucho más que objetos: era confianza. Cercanía. Tradición.
Un equipo femenino y plural
Siguiendo las profundas huellas femeninas sobre las que siempre ha transitado nuestro oficio, en la década de los 50 se sumaron al equipo Catalina Barraca y Virginia Romera. Ellas aportaron su energía y su visión al proyecto, adaptándolo a las necesidades de un mercado cada vez más exigente y dinámico.
La cuarta generación
El legado continúa
Los años han pasado, pero en Son Poca Palla seguimos siendo una familia que teje con memoria. Que evoluciona sin olvidar nunca de dónde viene. Que cree, como creían nuestros antepasados, que lo auténtico siempre permanece, impulsándonos hacia el futuro.
Una generación nueva que busca perpetuar su herencia y seguir haciendo isla.